26 años
| México
0
Mi esposo siempre quiso hacer una gran propuesta de matrimonio, pero un día, mientras cocinábamos, se le cayó el anillo al arroz. Yo lo vi buscando con la cuchara y le pregunté qué paso. Me miró, se arrodilló ahí mismo en la cocina y me dijo. Bueno, ya que lo encontraste tú, ¿quieres casarte conmigo?. Yo tenía las manos llenas de ajo, el arroz a punto de quemarse, y aun así fue el momento más bonito de mi vida.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Únete a la conversación
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar Sesión