32 años
| Colombia
2
Mi abuelo siempre me pedía que lo acompañara a comprar pan a la esquina. Caminaba lento y se detenía a saludar a todo el mundo. Yo me desesperaba, miraba el celular, quería volver rápido. Un día me dijo: “Algún día vas a extrañar estas caminatas”. Me reí, pensé que exageraba. Dos semanas después murió. Hoy paso por esa panadería y el pecho se me aprieta. Daría lo que sea por volver a caminar lento, sin apuro, solo escuchándolo hablar de nada.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Únete a la conversación
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar Sesión