18 años | México
0

Mi hermano se tomaba todo lo que encontraba en la nevera. Así que un día le dejé un vaso de agua con vinagre y un poco de sal, bien frío. Lo vi entrar, agarrarlo sin mirar y darle un trago enorme. Tosió como si hubiera bebido gasolina desde ese día, nunca más se tomó nada sin preguntar. Y yo nunca más dejé de reírme cada vez que tomo vinagre.

Ver otra publicación

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Únete a la conversación

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar Sesión
Este es un mensaje.