25 años
| Perú
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Llevo tres días sin dormir bien, con la casa patas arriba y mi ropa manchada de leche, El llanto de mi bebé es una sirena constante que me anula, Pero cuando logro que se duerma en mi pecho y siento su diminuto peso, todo el caos se detiene, y entiendo que este agotamiento es la forma más pura y hermosa de la felicidad.
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